Menú +

La importancia de un correcto mantenimiento de tu Opel

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Seguro que alguna vez el coche te dejó tirado o si tuviste más suerte lo has visto mientras conducías. Es una situación bastante frustrante y más si encima te encuentras lejos del taller o tienes prisa por llegar a algún lugar.

La buena noticia es que todo esto se puede evitar en gran medida si te ocupas de llevar tu coche a un taller para que le realicen el mantenimiento debido y normal que necesite cada automóvil. En tu  taller puedes encontrar a unos grandes profesionales y los mejores recambios Opel.

Un buen mantenimiento es vital para predecir problemas

Un mantenimiento de los llamados “regulares” hace posible el poder predecir una serie de problemas de gravedad, encontrando algunas pistas que de otra forma no veríamos hasta que pasaran a ser más serias.

El que nuestro coche tenga un mantenimiento adecuado no solo va a evitarnos gran número de problemas y averías, también es importante para nuestra seguridad y la de terceros, puesto que un vehículo que no esté en óptimo estado es más susceptible de provocar un accidente.

El motor está entre esos elementos fundamentales. No deja de ser el corazón de nuestro vehículo, Uno de los principales problemas es la falta de uso. Si quieres cuidarlo convenientemente, controla el aceite del motor, nivel de agua del radiador y chequea la batería. Lo bueno es que para tener esto controlado no necesitas ser mecánico, pero un profesional es capaz de detectar esas pistas que suelen terminar en problemas mayores.

En cuanto a los frenos, son otra parte importante en cualquier mantenimiento básico que se precie. Muy importante revisar los niveles del líquido de frenos y el estado de las pastillas. Cuando falta líquido, el coche no frena correctamente y se desgastan las pastillas antes de tiempo.  Esto provocará que tu coche no frene bien y aumente el riesgo de accidente. El profesional es el que sabe cuándo tienes que sustituir las pastillas.

Fundamental es tener también en orden a los neumáticos. Lo recomendable es que una vez al mes te encargues de revisar la presión, ya que así agarrará bien el coche a la calzada. Además de esto, la presión de los mismos disminuye con el paso del tiempo.

Controla también el estado de los limpiaparabrisas, con atención para que las escobillas estén en un estado bueno y haya agua para limpiar, puesto que de no hacerlo lo pasarás mal al conducir con lluvia u otras sustancias como polvo o arena.

Otro elemento de gran peso son los faros, que conviene revisarlos en nuestros mantenimientos básicos, pues a veces podemos circular con un faro fundido sin saberlo. Se aconseja también una óptima alineación de los faros que alumbren donde deben hacerlo si circulas mucho por la noche.

Conviene confiar en un profesional a la hora de hacer este mantenimiento básico periódico, así nos aseguraremos de que se hizo de forma correcta. No te olvides de llevar el coche al tu taller de confianza cuando toque hacer la revisión, de esta forma te ahorrarás sustos.